
/ OSCARREYNOSOGT
El lote que recomiedo es uno donde yo construiría.
No vendo terrenos. Presento vecindarios a familias que todavía no saben que los necesitan, y luego me hago a un lado para que ellos escriban su historia.
Mi filosofía
Solo recomiendo donde mandaría a construir a alguien cercano.
Cada lote pasa por una sola pregunta antes de llegar a ti: ¿le diría esto a un amigo? Si la respuesta no es inmediata, el lote no llega a la conversación.


— Cómo trabajo
Mi rol termina cuando ya no hace falta.
Escucho primero qué comunidad necesitan, no qué precio buscan. Cuando encuentran el lugar, el proceso se vuelve simple — y yo desaparezco de la historia.
Las familias escriben el resto: la casa, el jardín, los vecinos. Esa es la parte que importa y la que me muestra que la decisión fue la correcta.
Diez años después es cuando se sabe.
▸ La vara de medida
El éxito de una compra no se mide el día de la firma. Se mide cuando los hijos ya conocen a los vecinos, cuando el barrio tiene nombre propio.
